
Las Historias de los sobrevivientes están disponibles en video y de forma escrita. Estas historias están basadas en entrevistas con personas que han sobrevivido al cáncer. El formato escrito es un recuento detallado de estas entrevistas con pequeñas ediciones para hacerlas más fáciles de leer. Los videos incluyen partes de las entrevistas que se concentran en 2 o 3 tópicos relacionados con la experiencia de cada sobreviviente.
Mi nombre es Jaime Narciso, me diagnosticaron cáncer el 9 de agosto de 2004, me encontraron un tumor en el cerebro. Mi tratamiento consistió en una cirugía en agosto 12, 2004. Después de la cirugía me desperté y no sabía qué me había pasado. Después me empecé a recuperar poco a poco. Luego de todo eso pasé a la casa pero no duré mucho tiempo; regresé como a las dos semanas, vi a mi doctor por primera vez y él me dijo en qué iba a consistir el tratamiento: 4 meses de quimioterapia y 15 días de radiación. Dos semanas después empecé el tratamiento de quimioterapia. Durante este tiempo yo me sentía muy mal; después del tratamiento vomité por varios días. Luego, vino la radiación, que también fue terrible, me trajo muchos efectos secundarios.
Para diciembre, creo, había terminado el tratamiento, pero considero que había acabado todo porque después de eso entré en una depresión y la depresión fue terrible para mí. Me sentía muy triste, muy solo, y yo pensaba que era el único que había pasado por eso. No sabía lo que había afuera hasta que empecé a ver una sicóloga en el hospital y ella me habló de "Teen Impact". Me llevó y conocí a todos los integrantes del grupo y me dijeron que iba a haber un retiro. Decidí ir al retiro, y en ese retiro conocí a 4 muchachas, y con ellas me involucré mucho, nos hicimos buenos amigos y empezamos a hablar de nuestra enfermedad y nos empezamos a ayudar unos a otros.
Hasta ahora es uno de los recursos que yo utilizo. Cada segundo y cuarto lunes del mes nos juntamos muchos pacientes adolescentes en un hospital de Los Angeles y hablamos de nuestros problemas, nos sentamos, platicamos. Con el tiempo, mi depresión se me ha ido quitando. Esa ha sido una de las cosas que me ha ayudado mucho durante todo ese tiempo; Teen Impact es una casa para mí, es mi familia. Porque nosotros nos consideramos familia en el grupo, porque todos hemos pasado por cáncer, todos sabemos lo que es eso, todos hemos sufrido y por eso nosotros nos consideramos familia.
He tenido efectos secundarios después del tratamiento, específicamente, debilidad en el lado derecho de la mano. No puedo escribir, se me cansa muy rápido, pero para eso yo he encontrado otras maneras de solucionarlo en la escuela. Por ejemplo, llevo mi computadora y empiezo a hacer ahí mis trabajos, esa es la manera en que me puedo ayudar. Mi pie también está muy débil, pero como yo le he dicho a mucha gente, uno sobrevivió, con eso uno tiene que estar contento, con haber sobrevivido, lo demás ya viene. Todo el tiempo van a salir esas cosas, pero no por eso se va a dar uno por vencido, uno tiene que seguir viviendo y luchando.
Yo a veces pienso que mi cáncer puede regresar. Claro que el miedo se me ha estado quitando, pero al principio cuando había salido del tratamiento todo eso me daba pánico, terror de que el cáncer fuera a regresar. Era un temor que tenía terrible, y les contaba eso a mis maestros y ellos me trataban de ayudar. Y cada vez que regresaba al hospital era un temor, esperando al doctor. Yo me imaginaba dos situaciones: en una situación, mi doctor llegaba y me decía, "Tenemos que hablar con tus padres, ha regresado", y la otra era, "Estás bien, no ha regresado".
Durante el tiempo que tenía pánico cada vez que venía a ver a mis doctores, utilizaba el habla para relajarme, eso me ayudaba mucho, allí me daban muchos consejos, me ayudaban. La otra cosa que hacía era hablarle a cualquier persona que conocía, a platicarle de lo que sentía, de mis sentimientos, todo eso, y ellos me ayudaban mucho. La tercera opción que tenía era venir a Teen Impact, venía aquí, les hablaba, "Tengo miedo, ayúdenme, qué debería de hacer, ustedes que han pasado por esto qué me recomiendan, qué debería hacer para que el miedo se me quite". Además de eso leí unos libros, todo eso me ayudó mucho a relajarme más cada vez que venía a ver al doctor.
Para mí, esperanza es una palabra un poco complicada para explicarla después de lo que hemos pasado. Pero para mí, esperanza es que no me regrese, la seguridad de que no me va a regresar… para mí, eso es esperanza. Que yo sepa que no me va a regresar, es difícil a veces, pero así funciona esto.
Durante el tiempo que yo estaba pasando por el tratamiento, nunca tuve problemas para comunicarme con mis doctores. Hay un médico especialmente, que también es sobreviviente de cáncer, entonces sabe por lo que yo estaba pasando durante ese tiempo. Por ejemplo, una vez que me iban a hacer un procedimiento en la espina dorsal, un "spinal tap", muchos me decían que no me iba a doler y él me dijo, "Te va a doler, pero te tienes que aguantar, así es esto, uno tiene que ser fuerte". Es lo que me dijo, así que por ese lado yo nunca tuve problemas con los doctores, todo el tiempo me decían lo que tenía que saber, y yo creo que nunca hubo una situación donde no me dijeran lo que iba a pasar conmigo. Me dijeron que se me iba a caer el pelo, me dijeron que iba a necesitar transfusiones de sangre, me dijeron que iba tal vez a vomitar, me dijeron todo lo que me iba pasar. Para mí era muy importante que me dijeran todo lo que iba pasar porque si no, yo hubiera reaccionado muy espantado, hubiera dicho, "¿Por qué me está pasando esto a mí, por qué estoy vomitando, por qué estoy sintiendo miedo?". Por eso, yo estoy agradecido de que tuve a ese doctor, mi oncólogo, porque él ya había pasado por eso, ya sabía qué tanto se sufre cuando a uno le diagnostican cáncer.
Los programas de beneficio del gobierno que recibí fueron el CCS. El CCS fue un programa que me ayudó mucho ya que yo no había nacido aquí, yo nací en México, y durante ese tiempo ellos pagaron mi tratamiento, me proporcionaron todo, fue algo muy bonito lo que hicieron por mí. El programa de CCS mis padres lo encontraron en el hospital cuando me diagnosticaron. En México yo creo que no hubiera sobrevivido porque en México no hay los mismos recursos que acá, y mis padres hubieran tenido que pagar una cantidad de dinero inmensa y mi padres no hubieran tenido el dinero.
En México, el tema del cáncer es igual que acá pero los beneficios no; no hay muchas organizaciones que ayuden para proveer los tratamientos, es algo que México todavía no tiene y yo he escuchado de algunas organizaciones pero para ir a esos lugares tiene que ir uno a otros estados y básicamente vivir ahí. Yo viví en México en el estado llamado Puebla, pero nos vinimos en el año 1995 a los EE.UU. Desde ese tiempo yo he estado viviendo acá, para mí fue un poco difícil llegar a un país de habla inglesa pero como ven, ahora yo sé hablar inglés, puedo comunicarme con otras personas, estoy muy contento de eso y además porque lo que me ha pasado, el cáncer, ha despertado muchas cosas en mí, cosas que no hubieran sido despertadas sino me hubiera pasado esto. "Vida fuerte" para mí significa esperanza. Porque es una fundación que está ahí para cualquier circunstancia por la que estemos pasando. Ellos te pueden ayudar, te informan. Para mí vida fuerte, es una palabra inmensa, es igual que esperanza, esperanza es una palabra inmensa que no se puede describir a lo máximo.
Los consejos que yo les doy a otros sobrevivientes de cáncer, es, en principio, tener esperanza, porque la esperanza es lo que uno tiene que tener cuando a uno le diagnostican esto. La siguiente cosa que yo les digo es hay que ser fuerte, porque si a uno le diagnostican cáncer, y uno no es fuerte, entonces uno no va a durar mucho tiempo. Desde el momento en que a uno le diagnostican el cáncer tiene que ser fuerte, porque si es débil uno no va a llegar muy lejos, y yo he visto situaciones cuando pacientes empiezan el tratamiento y empiezan muy mal, están deprimidos, y los que empiezan deprimidos a veces no llegan a sobrevivir. Yo estuve muy positivo y mis doctores se sorprenden porque no pensaban que yo fuera a salir tan rápido de esto. "Nosotros creemos que tú saliste rápido de todo esto porque fuiste positivo, porque tú te empeñaste en vivir, tú hiciste todo por vivir", es lo que me dicen, y es lo que yo les digo a todos los pacientes, "Échenles ganas para adelante, nunca vean para atrás, porque si ven para atrás se van a ir; nunca hay que darse por vencido".
Mi nombre es Jaime Narciso y soy sobreviviente de cáncer desde hace 4 años.
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