Miguel Plaud

Las Historias de los sobrevivientes están disponibles en video y de forma escrita. Estas historias están basadas en entrevistas con personas que han sobrevivido al cáncer. El formato escrito es un recuento detallado de estas entrevistas con pequeñas ediciones para hacerlas más fáciles de leer. Los videos incluyen partes de las entrevistas que se concentran en 2 o 3 tópicos relacionados con la experiencia de cada sobreviviente.

Mi nombre es Miguel Plaud. Soy sobreviviente de cáncer de próstata y de colon. Me diagnosticaron cáncer de próstata en el 2001, y aparentemente todo marchaba bien hasta el 2007, cuando entonces me diagnosticaron cáncer de colon.

A través de los años había oído hablar del cáncer y de lo demás pero nunca había prestado atención. Cuando me hice un chequeo de rutina y el médico me diagnosticó que tenía cáncer de próstata, me sentí deprimido porque creía que eso nunca podría sucederme a mí. Pero el médico me dijo que a pesar de que era mala noticia había una buena noticia porque me había diagnosticado temprano y que era un cáncer que no era muy agresivo, sino que era benigno. Y entonces en esta situación me recomendó que me diera radiación, y me dieron 40 sesiones de radiación, y después de eso estuvimos allí unos 5 años, casi 6 años, sin ningún problema.

En 2007, me volvió a recurrir: me diagnosticaron cáncer de colon. Me hicieron una cirugía donde me extirparon una parte del colon. Bueno, ninguna operación es agradable, pero, gracias a Dios, tuve la suerte de que en este hospital, donde me hicieron la operación, el doctor y todo su equipo me trataron como familia. Cuando uno se siente deprimido, y encuentra personas que lo ayudan a uno y lo tratan como familia, uno se siente mucho mejor, y eso le da fuerza a uno para seguir luchando, para combatir la enfermedad.

La primera reacción es que uno cree que nunca le va a suceder a uno. "El cáncer", me dije, "eso no es para mí, al menos no me va a suceder a mí". Pero, cuando el doctor te da el diagnóstico y te dice que tienes la enfermedad, bueno, es una experiencia nueva, que uno no espera. Ya entonces, lo que hay que buscar es información sobre la enfermedad y cómo combatirla. Aunque el cáncer es una enfermedad, tenemos que considerarlo como un enemigo, porque es algo que quiere destruir tu cuerpo, destruir tu vida. En cuanto a eso, uno tiene que luchar y buscar toda la información posible, hacer los análisis y todo porque la ciencia hace su parte pero nosotros, como pacientes, tenemos que hacer la nuestra.

Como dije antes, fue cuando estaba buscando información y personas que habían pasado por la situación que tuve la suerte de llegar al programa de CancerCare que ha sido para mí una gran ayuda. Es bien importante buscar ayuda familiar o personas que hayan pasado por la situación o grupos como CancerCare que estén brindando este tipo de ayuda. Además de eso, es muy importante darnos cuenta de que nosotros somos responsables de nuestra propia persona. Y, además de seguir los consejos médicos y de tomar los medicamentos, tenemos que ayudarnos a nosotros mismos en todas las formas posibles y tratar siempre de mantener una actitud positiva.

El cáncer es una cosa que siempre está allí, porque, cuando me hicieron la radiación, duré casi 5 años sin tener ningún problema. En ese momento, creía que ya había, como decimos nosotros en la isla, cruzado el charco, que quiere decir que había llegado al otro lado, pero, desgraciadamente, no fue así. Después de 5 años volvió, me recurrió, y entonces, pues, ahora, siempre queda esa duda. Por eso yo le recomiendo a las personas que están en esta misma situación, que uno no puede descuidarse porque el enemigo, el cáncer es muy traicionero, y siempre está trabajando para destruirnos, y uno tiene que luchar y seguir buscando cada día más información y hacer todo lo que sea necesario para uno vivir la vida lo más saludable posible. Algunas personas creen que porque se les diagnostica cáncer es el fin de la jornada, y, con los avances y los adelantos que hay en la tecnología, hay muchas cosas que ayudan al paciente.

Las emociones más fuertes son algo que no se puede predecir. Hay veces que uno ve cosas que uno hacía antes y ahora no. Son cambios que surgen en el sistema de uno, que uno tiene que luchar en contra de eso y saberlo sobrellevar. Ahora mismo, en mi caso, he notado que mi cuerpo resiente más el clima frío. Anteriormente, bueno sentía frío, pero últimamente me cohíbe para salir. La esperanza para mí sería que en un futuro no muy lejano se pudiese conseguir alguna vacuna o alguna medicina que, de una vez para siempre, erradique la enfermedad. Pero que, como dije anteriormente, depende de la ciencia que está haciendo su parte, pero nosotros tenemos que hacer la parte de nosotros hasta que llegue ese momento porque tenemos que seguir luchando y siempre dándole la batalla a la enfermedad. Es una lucha constante que hay que llevar sobre esta enfermedad que ahora mismo está siendo uno de las causas primarias de muerte y ataca a cualquier edad, pero nosotros los envejecientes o ancianos tenemos que preocuparnos más que otras edades. Debemos mantenernos saludables porque de otra manera tendríamos que depender de otras personas y entonces pasaríamos a ser una carga.

Gracias a Dios y al plan de seguro que tengo nunca tuve problemas para comunicarme con mi doctor primario, que es una muy buena persona. Él me ha aconsejado y me ha llevado a través de mi enfermedad y me ha ayudado mucho. El cirujano que me hizo mi operación del colon también es una muy buena persona y gracias a Dios no he tenido ninguna complicación en cuanto a entendimiento y concentración. Todo lo contrario, siempre lo que me aconsejan es seguir las recomendaciones de ellos para que tenga una mejor calidad de vida y que a pesar de la enfermedad y todo se trata de vivir lo más sanamente posible.

Mi consejo es que siempre que tengan algún problema, alguna situación, busquen y consigan siempre un amigo, un familiar y si no trabajadores sociales en los hospitales y distintas organizaciones que están en las iglesias. Hay distintas organizaciones que siempre están para dar la mano porque lo que queremos es no ser una carga, sino una ayuda para sobrellevar la situación.

Algunas veces me he sentido como una carga para la familia o las amistades, como cuando he tenido que estar en un hospital. Mi temor, más que otra cosa, es que tenga que caer en una cama y que no me pueda valer por mí mismo. Me siento de mejor ánimo cuando puedo hacer mis cosas y valerme por mí mismo, y por eso sigo los tratamientos y todo al pie de la letra porque no quiero caer en situaciones a las que no estoy acostumbrado.

Uno de los mayores cambios en mi persona se puede apreciar porque yo pesaba 180 libras y ahora peso 225 y es una cosa que no he podido bajar de peso. Cuando me hicieron la operación había bajado 20 libras y ahora he aumentado más de 30 libras. Es algo que les dije anteriormente; mi cuerpo ya no tiene el mismo aguante para soportar el frío y eso me ha cohibido de hacer algunos ejercicios que hacía anteriormente, como caminar. Esa es la única cosa que me está molestando últimamente, el sobrepeso, y entonces trato la dieta pero como no hay ejercicio no estamos progresando en este caso.

Cuando uno conoce a un sobreviviente, uno intercambia impresiones y uno al otro se da consejos y se da ánimo. Inclusive a personas que no han padecido de la enfermedad pero sé que ya están sobre los 40, como miembros de mi familia y amigos, les aconsejo que se hagan exámenes de próstata y colon. Gracias a eso varios de ellos me han dicho que han seguido mi consejo y como a 4 de ellos les han encontrado que ya tenían pólipos, o algunos de ellos tenían inflamación de la próstata y entonces los médicos les habían dicho que fue una buena elección hacerse los exámenes con tiempo porque ya eran problemas que en el futuro se iban quizás a convertir en cáncer.

Las finanzas han sido un poco difíciles porque solamente dependo de mi cheque de seguro social y los precios y todas las cosas han ido subiendo por alto. En cuanto al seguro, ha sido bueno; le recomiendo mi plan a la gente, pues lo tratan bien a uno y hasta ahora he tenido la suerte con médicos que me han atendido y han sido muy buenas personas y muy eficaces en sus consejos y tratamientos. Lo económico es una cosa que cuando uno tiene que hacer gastos extraordinarios, como pasajes y copagos, siempre hay cosas que uno tiene que sacrificar para poder cumplir. Pero poco a poco, he ido sobreviviendo.

En el caso del transporte, por ejemplo, ningún plan lo cubre; además de eso, en el área que yo vivo sí hay una guagua de la autoridad, pero hay áreas en las que no hay ambulancias. Los planes no cubren ambulancias y entonces hay que tomar un taxi; así pues se sacrifica el bolsillo en esa forma. Algunas personas, amistades me han dado algún transporte, pero algunas veces me han facilitado dinero y así pues he estado, como decimos, pidiéndole a Pedro para pagarle a Juan. En general, solamente he dependido de mi cheque y de mis beneficios médicos, nada más.

El estrés más grande cuando a uno le diagnostican la enfermedad es, muchas veces, la preocupación, porque es algo a lo que uno no está acostumbrado y uno no sabe cómo lidiar con eso al principio. Por eso, algunas veces uno no duerme bien, ni come bien, porque la preocupación lo mantiene a uno sin ánimo, se decae, lo que considero como depresión.

La manera de lidiar con eso es, como le dije anteriormente, buscando ayuda en personas, amistades y los grupos como "CancerCare", y además de eso pues buscando y leyendo toda la información que me ha sido posible sobre la enfermedad del cáncer. Porque, siempre digo que mientras más uno conozca a su enemigo, más oportunidad tiene uno de poderlo vencer.

"Vivir con fuerza" es tener la mejor calidad de vida posible. Creo que cada persona es distinta, pero lo más importante para mí es poder hacer mis cosas y vivir mi vida lo mejor y lo más normalmente posible; no tener que depender de nada ni de nadie. En esta parte siempre me he esforzado para yo poder desenvolverme y hacer mis cosas porque así ha sido la historia de mi vida, todo el tiempo durante mi vida he vivido tratando de superarme y tratando de seguir adelante y no tener que convertirme en una carga para nadie.

Lo más que quisiera decirles a todas las personas que tengan la oportunidad de oír esta conversación es que, como le dicen los mexicanos, le "echen muchas ganas", porque la vida es hermosa y si uno pone de su parte puede vivir los años de vida que Dios le tenga destinado a uno lo mas saludablemente posible. Hay esperanza de que en un futuro cercano pues la ciencia pueda por fin erradicar la enfermedad del cáncer, tomará tiempo, no se sabe cuánto, pero no se puede perder la esperanza. Hay que seguir luchando, y hay que darle gracias al Señor de que a pesar de que hemos tenido esta caída, no nos vamos a quedar en el suelo, nos vamos a levantar y vamos a seguir luchando.

Mi nombre es Miguel Plaud, me diagnosticaron cáncer de próstata en el 2001 y cáncer de colon en el 2007 y soy sobreviviente de cáncer desde entonces. Tengo 67 años y soy de Ponce, Puerto Rico.